Nuestro Propósito

El poder se encuentra hoy bajo profunda interpelación. Está en observación. Desnudo y ante una enorme exigencia de efectividad. Probablemente, ninguna otra crisis reciente ha desvelado la carencia de un nuevo tipo de liderazgo, ético y efectivo, y en coordinación internacional, como la derivada por el Covid-19. Presenciamos un creciente descontento, malestar e insatisfacción a escala planetaria y desconfianza en las corporaciones, a quienes se las ve como únicamente preocupadas por intereses privados y no por el bien común. Los Gobiernos también se encuentran bajo interpelación constante, quienes juegan un papel cada vez más determinante en la economía internacional e influyen en prácticamente todos los asuntos de las Organizaciones.
Las Organizaciones, a su vez, siguen representado el motor de desarrollo económico e innovación. Pero la revolución tecnológica ha llevado a las Organizaciones a otro nivel de evolución, ha empujado a Gobiernos a redefinir sus vínculos con una ciudadanía con capacidad para generar y recibir opinión propia e individual como nunca antes se había registrado en la historia de Humanidad. En este contexto, individuos, compañías y organizaciones necesitan más que nunca contar con estrategias sólidas y una hoja de ruta de Asuntos Públicos, en permanente revisión. El liderazgo, los Asuntos Públicos y la Comunicación del siglo XXI demandan respuestas del siglo XXI y gran parte de la oferta del mercado continúa siendo, en el mejor de los casos, del siglo XX.

La opinión pública demanda actores sociales verdaderamente comprometidos en la co-construcción de un presente y futuros posibles y responsabilidades compartidas. La presión sobre las empresas para que se involucren con mayor compromiso en la ayuda a la resolución de los asuntos públicos es y será mucho mayor. Las cuestiones públicas y regulatorias están cambiando radicalmente y pocas cosas seguirán igual.

 

Las empresas deben evolucionar hacia un nuevo liderazgo que, necesariamente, pueda alinear su misión con los valores y prioridades sociales de su entorno, tales como la pobreza, la desigualdad, la falta de recursos para educación, infraestructura, sanidad pública y desafíos medioambientales crecientes. El foco estratégico está no sólo en los resultados empresariales –y en la empatía, el desarrollo de personas, el trabajo en equipo y la colaboración dentro de la propia organización–, sino también en la resolución de los conflictos que atraviesa la sociedad en su conjunto.

 

Este es el propósito de International Public Affairs Network. Leadership for a better world, la red de profesionales seniors en Asuntos Públicos a nivel global, que pregona un nuevo liderazgo basado en la reflexión, en la responsabilidad y en la ética, esto último no como algo restitutivo del pasado, que viene a instaurar valores morales de antaño, sino con foco en la capacidad transformadora del presente.